Aunque parece el título de una novela de aventuras, de esas
épicas, y la realidad es más prosaica, lo cierto es que es un título que encaja
bien.
En lo del norte, a pesar de que Múnich no está ni mucho
menos tan cerca del mar del mismo nombre, sigue siendo bastante más al norte (y
este) de Madrid, y en lo de largo, porque aun siendo “únicamente” 2000 km,
hacerlos en coche y en solitario, aunque sea en dos días es demoledor.
Pero ese camino esta recorrido, sin percances ni nada
especial a destacar salvo el gustazo que da conducir por las Autobahn alemanas
sin quitar el pie del acelerador (en los tramos que no tienen limitación, que
son mayoría) porque los carriles son de casi 4 metros de ancho y las carreteras
rectas como flechas durante km y km. Sorprendido además de que el gasóleo,
tanto en Francia como en Alemania no le lo he visto nunca más caro de 1.45 €.
Así pues de nuevo en Múnich, de nuevo en la residencia del
Goethe Institut, y de nuevo con dos meses de curso por delante para obtener el
nivel B2. Con la diferencia que ahora se trata de ir un paso más allá, de
quedarse aquí a probar suerte.
Por el momento ya tengo los papeles listos para el registro
en la ciudad, el dichoso Anmeldung, que es lo que me va a permitir después
inscribirme en la oficina de empleo y solicitar el Certificado de Libre
Circulación (Freizügigkeitsbescheinigung). Y lo que voy a necesitar cuando
quiera alquilar un piso, que esa va a ser otra odisea digna de Homero, puesto
que el coste final del alquiler tiene más ramificaciones que las tramas de corrupción de los
partidos políticos españoles.
En 15 días voy a realizar una entrevista para un periódico,
lo que será una excelente oportunidad de hacer la pelota a los alemanes, practicar mi aún mediocre alemán, ver
como respira el tema laboral, y porque no, hacer contactos. Quién sabe que
puede salir de una cosa de estas.
Estoy apuntado también además en el programa Tándem del
instituto, en el cual te ponen en contacto con un alemán o alemana que esté
estudiando tu idioma. Una magnífica forma de conocer gente nueva aquí en Múnich.
Por lo demás esta primera semana, a pesar de ser un poco
estresante e ir arrastrando un cansancio físico y mental que estoy empezando a
soltar ahora, ha sido buena. Los compañeros en clase son muy majos y he
coincidido con una compañera que también estudió en Mayo en el instituto. En 4
días ya nos hemos ido de cervezas 2. Me encanta esta ciudad :).
De forma que en estas dos semanas siguientes espero poder
tener en orden papeles de registro y poder apuntarme en la oficina de empleo
aquí en Múnich.
Tschüss und bis zum nächsten Mal!
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